domingo, 1 de abril de 2007

Narciso


Miraste sin espejo hacia tu alma

pura cual son de nana

y oscura, cual fuente sana,

de la que emana un suspiro de locura.


En tus manos ardía el beso

y en tus labios, la tortura

pues nunca vieron tus ojos

más allá de tu hermosura.


¿Viste aquella noche

la fragua de la luciérnaga?

¿O quedó tu mirada

en aires de esperanza eterna?


Mis pasos recorrieron

el camino hacia tu tumba

¡Agua! no más allá

sólo se contemplaba bruma.


Miradas incomprendidas

viajaron hacia las ramas

donde vivían los sueños

de guerras inacabadas.


Flor que descansa en la Laguna

sombra de sueños rotos;

Tu mirada más allá del cielo,

tus caricias más allá del agua.

-=Tsaphiel=-