viernes, 22 de enero de 2010

Invierno... que ya te agotas...

Invierno que nublas mis sentidos
fuente de desesperanza,
Tu niebla y tus silvidos
se ahogan entre palabras.

Invierno, eres cuaderno
de grandes páginas blancas
sentidos desbordados
que caen como las lágrimas.

Invierno que forras la mañana
y el corazón de escarcha
escucha mi intrépida lucha
por conservar mi alma.

Mantenme, mi amada helada
el corazón en llamas,
Aguarda y entre las sombras
vendrá la calma.